Vista del Ölberg, mañana

Descubriendo el Siebengebirge, Valle del Rin, Alemania

Con más de 40 colinas y valles, el parque natural Siebengebirge en Königswinter y Bad Honnef a orilles del Rin es un lugar hermoso, un pedazo de paraíso a la puerta de casa de los lugareños o los atracaderos de los buques cruzando el Rin.

Sin embargo, nuestro Siebengebirge ha pasado por una historia llena de acontecimientos. Casi cayó víctima de la canteras, hoy muchos animales y plantas en peligro de extinción viven aquí. Pueden visitar tres ruinas de castillos medievales: Drachenfels, Löwenburg y Rosenau. En los cuentos de Siebengebirge, encontrarán dragones listos, caballeros y damas, el monje de Heisterbach y otras figuras legendarias.

Nachtigallental, Siebengebirge, Königswinter
Drachenfels, Wolkenburg, Nachtigallental

Nachtigallental

El valle Nachtigallental en Königswinter es uno de los valles más hermosos del Siebengebirge. Este nombre significa el «Valle de los Ruiseñores». De veras es muy hermoso y alegre, en cada estación del año. Si está en la ciudad de Königswinter, sólo hay que seguir la calle Bahnhofsstraße y ya […]

Drachenfels, vista del Ölberg
Drachenfels, Wolkenburg, Nachtigallental

Drachenfels

Monte Drachenfels, en español la «Roca del Dragón», es ciertamente el más famoso del Siebengebirge. Ya ha inspirado a poetas como Lord Byron y Heinrich Heine. Hoy en día atrae a muchos visitantes cada año.

Cuentos del Siebengebirge, el Monje de Heisterbach
Cuentos

El Monje de Heisterbach

El monje de Heisterbach reflexiona sobre «con el Señor, un día es como mil años, y mil años son como un día». En primer lugar, leamos un poco de la Biblia con el monje de Heisterbach, Nuevo Testamento, 2ª epístola del apóstol Pedro. «Y sabréis, queridos amigos, que un día […]

Petersberg, sala de plenos Bonn, tablón
El Siglo XX

Siglo XX

Siglo XX abarca el período desde la Primera Guerra Mundial hasta los «años de Bonn» de la República Federal de Alemania. Hemos llegado al último capítulo de la historia de nuestra región.

Ruina del coro medieval, Monasterio de Heisterbach, Siebengebirge, Königswinter
Abadía de Heisterbach, Weilberg y Stenzelberg

Abadía de Heisterbach

Durante unos seis siglos, la abadía de Heisterbach fue el centro religioso de nuestra región. Sólo quedan las ruinas del coro medieval. De camino desde Oberdollendorf a Heisterbacherrott, vea ya de lejos a la derecha el portal barroco de la abadía de Heisterbach, construido en el 18. siglo. Poco después […]

Cuentos del Siebengebirge, dragones
Cuentos

Los dragones

Algunas leyendas de las Siete Montañas nos cuentan de dragones – criaturas lúgubres y malévolas que devoran a seres humanos, hacen explotar naves y en general gozan de la miseria de otros.

Castillo medieval Löwenburg, Caballero, blasón

Un encuentro con dragones y caballeros

Si caminan en el Siebengebirge hoy, no encontrarán dragones lanzando su aliento de fuego. ¿Cómo podrían, después de todo, estamos en medio de un parque natural? Pero los sentirán. Los dragones simbolizan la confianza en nosotros mismos, que podemos contribuir algo que vale mucho, aún si tengamos que superarnos a nosotros mismos. ¡Espero que les encuentren con un dragón en su caminata porel Siebengebirge!

Sé valiente y recto para que Dios te ame. Protege a los indefensos y no hagas mal."
De "El Reino de los Cielos"

Los caballeros no son una reliquia de la Edad Media para ser sacados para fiestas de disfraces. Ser un caballero es ante todo una actitud, uno exige de si mismo de dar lo mejor de si mismo. Casi todos los días nos encontramos con personas egoístas que solo se ven a sí mismas y a sus intereses, y con intolerantes que no aceptan la opinión de los demás pero quieren apalear verbalmente o les niegan las mentes. En el anonimato de la Internet el lenguaje brutaliza. Los argumentos ya no son el tema aquí, sino el uno difama y insulta al otro. Un caballero de hoy intervendría en lugar de tolerar el lenguaje grosero y la intimidación. Él o ella ordenaría las piezas rotas o la basura antes de que los niños y los animales lleguen y sufran heridas. En resumen, ¡un poco más de caballerosidad nos haría bien a todos!