Nuevos enemigos: Francos y Alamanes

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Mira romana

El tiempo de la anarquía militar (235-284/85) se considera como un tiempo de crisis, muchos historiadores hablan de la crisis del siglo III. El frecuente cambio a la fuerza al trono imperial no le permitió al Imperio de descansar.

Al mismo tiempo tenía que defenderse en varios frentes contra enemigos nuevos y poderosos: los Sasánidas persas en el este, los godos y los Sármatas al Danubio, y los Alamanes y los Francos al Rin.

Francos y Alamanes

Alrededor de 250, las fuentes romanas mencionan correrías de los «Francii» en Galia. Los Francos, «los libres» según ellos, «los salvajes» según los Romanos eran una confederación des tribus procedentes germánicas. Una y otra vez, Francos y Alamanes invadieron Germania Superior, saquearon el país y quemaron muchas campos militares a lo largo del Limes, y muchas veces los legionarios romanos llegaron demasiado tarde lo que les animó a los Germanos. Estas correrías fueron devastadores para las provincias romano-germánicos al Rin y al Danubio.

En aquel entonces, la mayoría de las ciudades romanas no tenía un murallón. Colonia Claudia Ara Agrippinensium (Colonia) era una excepción, ya en la mitad del primer siglo se había construido un murallón enorme utilizando piedras de la montaña Drachenfels. La gente en las aldeas no tenían ninguna protección, por lo que muchos se fueron hacia el interior del Imperio Romano, dejando sus aldeas abandonadas. Con el tiempo, muchas regiones estaban desiertas.

Año de catástrofe

Cuando los Sasánidas persas atacaron las provincias romanas en el este, las tropas del Rin se retiraron. Por eso no hubo bastante trupas para proteger la frontera renana. En 256-258, los Francos invadieron la provincia de Germania Inferior. Varias guarniciones a lo largo del Rin fueron destruidos, Tréveris fue conquistada y sólo Colonia con su murallón superó el asalto. El emperador Galieno (253-268) reconquistó Tréveris y defendió Galia Bélgica y Germania Superior. Su gobernador en Germania Inferior, Póstumo, marchó contra los Francos y logró una victoria decisiva.

Pero en 260, Galieno tuvo que romper de repente la campaña. Su co-emperador en el este, su padre Valeriano, había sido derrotado por los Sasánidas y aún estaba prisionero. Tan pronto como la noticia llegó a Roma, una guerra civil estalló. Galieno retiró tropas del Rin. Una vez más, los Francos y los Alamanes cruzaron el Rin, y destruyeron todos los campos militares romanos, torres de vigilancia y asentamientos civiles a lo largo del Limes desde el Rin hasta el Danubio. Los asaltos fueron peores que nunca, por eso muchos de los sobrevivientes se fueron.

Imperio Galo

Las tres provincias galas, Germania Inferior y Superior Germania, de vez en cuando también España y Britania, se separaron de Roma y formaron el Imperio Galo (260-274). Póstumo fue proclamado emperador por sus tropas, conquistó Colonia y la convirtió en capital del nuevo imperio. En conjunto, era un buen tiempo para Galia y Renania, y un nuevo período de prosperidad para Colonia. Pero el emperador Aureliano (270-275) en Roma quería acabar con el Imperio Galo y marchó sobre los Alpes con sus tropas. En el año 274, en Châlons-sur-Marne, Aureliano derrotó al emperador galo Tétrico y restauró la autoridad de Roma. Sin embargo, muchos soldados murieron, y casi no había nadie para defender la frontera del Rin contra los invasores germánicos.

La caída del Limes

Ya en el mismo año, los guerreros francos y alemanes cruzaron el Rin y devastaron el país. Destruyeron muchas guarniciones a lo largo del Rin conquistaron y saquearon Colonia y Tréveris. También devastaron una gran parte de los Países Bajos, Bélgica y Francia, París estalló en llamas. La guarnición de Bonn quedó, pero las aldeas y asentamientos estaban sin protección y la gente se refugiaron en las guarniciones.

Durante tres años, la anarquía prevaleció hasta que el emperador Probo (276-282) pude derrotar a los Alemanes y los Francos. Luego abandonó el Limes, la frontera del Imperio Romano de nuevo fueron los ríos Rin y el Danubio. Al mismo tiempo, les permitió a los Francos y Alamanes establecerse como aliados romanos (foederati)en territorio romano, a su vez eses tenían que ser leales al imperio y defender la frontera si era necesario. Los Francos se establecieron en las áreas abandonadas en la orilla izquierda del Rin, y hasta la mitad del siglo IV hubo paz en la frontera.

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